Limpieza de Verticales

Shafts · Procesos

Cómo se limpia un shaft de basura paso a paso

Residuo y lodo extraído de un shaft de basura durante la limpieza

El shaft de basura es uno de los sistemas más usados y, paradójicamente, menos comprendidos del edificio. Es el ducto vertical por donde caen todas las bolsas, desde el último piso hasta la sala de basura. Acá te explicamos cómo se limpia profesionalmente, paso a paso.

1. Desengrasante en espuma

Trabajamos piso por piso, accediendo desde la compuerta de cada nivel. Aplicamos un desengrasante profesional en formato espuma sobre las paredes internas del ducto. La espuma se adhiere y actúa por contacto, descomponiendo la grasa y los residuos orgánicos pegados.

2. Tiempo de acción

Dejamos actuar el producto el tiempo necesario para que ablande la suciedad. Saltarse este paso —algo común en servicios apurados— reduce drásticamente la efectividad del lavado posterior y obliga a más raspado manual.

3. Hidrolavadora con pistola a presión

Con una pistola conectada a hidrolavadora, enjuagamos las paredes para desprender la suciedad ablandada. Trabajamos siempre desde arriba hacia abajo: los residuos caen al contenedor de la sala de basura por gravedad, sin manipulación intermedia.

4. Raspado manual de sólidos adheridos

En shafts con muchos años sin mantención, el lavado deja restos sólidos pegados que no salen con agua. Los desprendemos con herramientas manuales —sin químicos corrosivos— hasta dejar la pared limpia.

5. Sala de basura

La zona crítica. Ahí caen uno o más ductos y, sobre todo, ahí se revientan las bolsas. Cerramos el trabajo limpiando la sala completa: paredes, piso y la zona inmediata al pie del shaft.

6. Informe con fotos antes/después

Durante el trabajo registramos las secciones más sucias antes y después. Te entregamos esas fotos como respaldo: la administración tiene evidencia del estado encontrado y del estado entregado.

Un servicio bien hecho toma un día completo (9:00–18:00 hrs) y requiere agua y electricidad disponibles en cada piso y en sala de basura. Pedir ofertas que prometen un shaft completo en pocas horas suele ser una mala señal: o se omiten pasos, o se trabaja sin tiempo de acción del desengrasante.

Mientras limpias el shaft, el subterráneo también merece atención: la bomba de aguas servidas opera ahí abajo sin que nadie la mire, con sensores que atraviesan el hormigón y alertan al administrador en segundos.