Preventivo · Educación Residentes
El enemigo silencioso: cómo el aceite de cocina destruye las tuberías
Podría parecer inofensivo verter un poco de aceite usado o restos de comida por el desagüe, pero en las profundidades de las tuberías del edificio, ocurre una reacción química desastrosa. El aceite se enfría y solidifica, actuando como un pegamento que atrapa otros residuos.
La formación de ‘fatbergs’
Con el tiempo, estas capas de grasa se endurecen hasta parecer piedras (conocidas como sarro graso). Esto reduce el diámetro interior de la vertical, como una arteria con colesterol, hasta que provoca un colapso total.
¿Qué pueden hacer los residentes?
- Nunca verter aceite en el lavaplatos. Usar botellas para reciclarlo.
- Limpiar los platos con toalla nova antes de lavarlos.
- Usar rejillas en los desagües para atrapar sólidos.
Si notas que tu lavaplatos ya está drenando lento debido a la acumulación de grasa en el sifón o en tu tramo horizontal, te recomendamos buscar un servicio de destape de alcantarillado para una solución focalizada en tu cocina antes de que afecte a la vertical común.
La grasa no solo destruye las cañerías: también puede tapar la bomba de aguas servidas del edificio y provocar reflujo en el subterráneo. Conviene conocer las señales tempranas y el monitoreo continuo para evitar emergencias.